Todos los días vemos publicidad mientras avanzamos por la ciudad. En una avenida, desde el automóvil, al caminar o mientras esperamos el transporte, la mayoría de esos mensajes buscan presentarnos una marca, un producto o un servicio. Pero ¿qué pasa cuando ese mismo espacio se utiliza para hablar de algo que nos involucra como sociedad?
Los medios OOH tienen una característica particular: forman parte del entorno cotidiano, esa presencia también puede aprovecharse para crear conciencia, abrir conversaciones y hacer visibles temas que necesitan llegar a más personas.
No se trata de convertir cada fecha conmemorativa en una campaña, sino de reconocer cuándo existe una conversación relevante y utilizar el medio con intención.
A diferencia de otros formatos, en los medios OOH no siempre buscamos el contenido: muchas veces nos encontramos con él y ahí está parte de su potencial.
Una campaña de concientización puede aparecer justo en medio de la rutina y utilizar unos cuantos segundos para dejar una idea.
Un ejemplo ocurrió alrededor del Día Internacional de la Mujer de 2025. oOh!media destinó parte de su red OOH en Nueva Zelanda a visibilizar más de 25 negocios propiedad de mujeres o liderados por ellas, en lugar de limitarse a comunicar una frase relacionada con la fecha, utilizó el propio medio para darles mayor exposición.
Imágenes: campaña de oOh!media con motivo del Día Internacional de la Mujer. Fuente: International Women’s Day.
Este tipo de acciones muestran que crear conciencia no siempre significa decirle a la audiencia qué pensar, también puede significar dar espacio a quienes forman parte de la conversación.
En Icono Urbano creemos que la visibilidad de nuestros espacios también puede aportar a estas conversaciones, por eso, durante temporalidades como el Mes Amarillo, dedicado a la prevención del suicidio, utilizamos algunos de nuestros copetes para compartir mensajes que invitan a la empatía, la atención y el cuidado de quienes nos rodean.
En este caso, un espacio habitualmente publicitario se utilizó para poner una idea frente a quienes transitaban por la zona. No pretendía explicar una problemática compleja en unos segundos, sino invitar a mirar con mayor empatía aquello que no siempre es visible.
Crear conciencia también implica preguntarnos: ¿qué se lleva la persona después de ver la campaña?
Un buen ejemplo es Runter vom Gas, una iniciativa de seguridad vial impulsada en Alemania por el Ministerio Federal de Transporte y el Consejo Alemán de Seguridad Vial. En 2025, la campaña llevó a las autopistas mensajes como “Don’t drink and drive”, “Don’t drive high” y “Don’t text and drive”, enfocados en prevenir conductas de riesgo al volante.
Imágenes: campaña “Runter vom Gas”, Alemania, 2025. Fuente: Runter vom Gas / Ministerio Federal de Transporte de Alemania y Consejo Alemán de Seguridad Vial.
La elección del espacio resulta especialmente relevante: los mensajes aparecen frente a las personas mientras conducen, haciendo que la ubicación ayude a darle sentido y urgencia a la comunicación.
Ya sea algún mes o tema social importante, puede abrir oportunidades para hablar de ello. Sin embargo, una temporalidad es solamente el punto de partida.
También importa dónde aparece el mensaje. Un espectacular visto desde el automóvil, un medallón que recorre la ciudad o un formato ubicado en una zona peatonal generan encuentros distintos con la audiencia. Por eso, una campaña de concientización no debería comenzar únicamente con “¿qué queremos decir?”, sino también con “¿dónde y cuándo tiene sentido decirlo?”.
Desde la experiencia de Icono Urbano, un mismo espacio puede presentar una marca, comunicar una oferta o darle visibilidad a una conversación relevante para la comunidad. Porque, en ciertos momentos, aprovechar un espacio no significa decir más, sino darle lugar a algo que vale la pena decir.